La bella ciudad de Vitoria-Gasteiz, nunca dejará de sorprenderme, sus grandes iglesias, sus grandes palacios; en fin una auténtica caja de sorpresas.

Uno de los palacios, que se encuentra en pleno centro de Vitoria-Gasteiz, es el de Villasuso, construido hacia 1539-40. El palacio está construido en piedra, a base de sillarejos, salvo en las zonas nobles: portada, escudos, etc. La entrada a este palacio, esta situada en la plaza del Machete, el palacio ha sido alterado en su interior en gran parte, estando preparado para reuniones, comités etc. Por supuesto, siendo el palacio que es, también tiene su leyenda. Y aquí os la relato.

La verdad es que esta supuesta leyenda la oí por primera vez con 13 años y la verdad, me marcó un poco.

Corría el año 1980, cuando un grupo de amigos, entraron en el palacio de Villasuso, para practicar una sesión de espiritismo. Cuando encontraron un lugar del palacio apropiado, para llevar a cabo el fatídico juego, pasó lo peor.

Contactaron con una supuesta presencia, que según se comenta, se les apareció; por supuesto ante el asombro, echaron de patitas a la calle.

Mas tarde, en 1982, cuando la Diputación Foral de Álava, comenzó las obras de restauración del Palacio de Villasuso, encontró la sepultura de una mujer, conocida actualmente como “la emparedada”. La sepultura está orientada de Oeste a Este, con la cabeza mirando hacia Oriente. El enterramiento es de la época medieval y es posible que pertenezca a los que se llevaban acabo alrededor de las iglesias, teniendo en cuenta la proximidad de las iglesias de San Vicente y de San Miguel. Hoy en día se puede contemplar, la losa que cubre la sepultura bajo un cristal. Como anécdota, se dice que los baños del Palacio de Villasuso, son los más limpios de Vitoria- Gasteiz, ya que al estar ubicados cercanos a la sepultura, la gente tiene miedo de que al descender por sus escaleras, se encuentren con el fantasma de la mujer.

Ciertamente, cuando se halló la sepultura, se dispararon las leyendas relacionando la mujer sepultada con el supuesto fantasma aparecido en los años anteriores, durante la sesión espiritista. Tales leyendas hacen referencia, a guardas que cuidaban el palacio por la noche y que sentían presencias, risas, lamentos o constantes apagones de las luces. Otras leyendas decían, que un matrimonio, con sus hijos fue a ver el palacio y que al encontrarse en la terraza de la parte superior del palacio, una de sus hijas se tiró y desde entonces, se hacía alarde de que el fantasma era una niña. Otro misterio, que hay queda…


Fuentes: Micaela Portilla: Un vitoriano en la Corte de Carlos V: El embajador Don Martín de Salinas. En Boletín de la Institución Sancho El Sabio, VIII, 1964.











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